La casa de mi hermano grande no tiene rejas,
así que cualquiera puede entrar a su jardín.

La casa de mi hermano grande es tan grande
como él y se la prestaron mis abuelos para que
viviera, pero ellos ya están muertos.

Mi hermano se desvela porque es nervioso,
igual que yo. Una noche, en que no pudo dormir,
sintió un sonido y miró por la ventana. Era un
pájaro que cantaba antes del amanecer. Debajo
del árbol grande vio a un señor levantándose.
Había alojado en un rincón chico y tenía un
perro que movía la cola. Mi hermano grande
bajó a saludarlos.

—Buenos días —les dijo sonriendo.

El hombre se asustó al ver a
mi hermano tan grande. El perro
no, y se acercó a lamerle la mano
para saludarlo de vuelta.
Mi Hermano Gigante
Mauricio Paredes
Ilustraciones Ignacio Gana

Colección limitada
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Diciembre 2008
(No disponible)
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