![]() |
| ESA NIÑA |
![]() |
![]() |
| —Al que estás abrazando. Yo le expliqué: —No estoy abrazando a ningún amigo imaginario. Me estoy felicitando a mí por lo fantástico que me quedó mi autorretrato. —¿Y no tienes un amigo imaginario? —me preguntó. —No —le dije yo a esa niña—. ¿Para qué sirve? —Para tener compañía. —¡Ah! —dije yo—. Entonces no lo necesito, porque me tengo a mí.Ella se quedó callada mirándome. Después dijo: —También sirve para defenderse de los monstruos de la noche. —¿Cuáles monstruos de la noche? —le pregunté a esa niña. |
| ¡Ay, cuánto me quiero! |